Prostitution in Cuba
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    Contemplan penalizar a los clientes para combatir la prostitución en Cuba

    Contemplan penalizar a los clientes para combatir la prostitución en Cuba
    ABEL FERNÁNDEZ
    abfernandez@elnuevoherald.com

    La hija del hombre más poderoso de Cuba está abordando públicamente,
    quizás en busca de apoyo académico antes de llevarla a la legislatura,
    una propuesta de condenar a los clientes que pagan por servicios sexuales.

    Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual
    (CENESEX), hija del gobernante Raúl Castro y miembro de la Asamblea
    Nacional del Poder Popular, habló sobre enfoques que han adoptado otros
    países para combatir la prostitución, entre ellos el de condenar al
    cliente que paga por servicios sexuales, una medida adoptada por Suecia
    desde 1999. Francia ha lanzado medidas similares.

    “En la actualidad hay que actuar. No podemos solamente decir que estamos
    de acuerdo contra la explotación sexual como una forma de trabajo
    sexual. No podemos decir que queremos proteger a nuestras niñas, niños y
    adolescentes de la explotación sexual. No es solo desearlo, sino
    rompernos la cabeza para encontrar de qué manera lo vamos a hacer”, dijo
    Castro en el programa de la televisión cubana Mesa Redonda sobre el
    Simposio Internacional Violencia de Género, Prostitución, Turismo Sexual
    y Trata de Personas, que se celebró a principios de este año en La Habana.

    Pero en un país donde la prostitución técnicamente no es ilegal, los
    expertos coinciden en que aún están muy lejos de llegar a adoptar una
    medida de ese tipo, incongruente con la idiosincrasia, los valores
    sociales y la realidad socioeconómica de la isla.

    De inmediato, aseguran algunos, es más probable que el tema siga dando
    vueltas en el ámbito académico o, como la propia Mariela Castro dijo en
    la Mesa Redonda, madurando hasta llegar “de los anhelos a la práctica”.

    Castro también abordó en el Simposio otros enfoques, como el que
    comparten Holanda y Bélgica, donde la prostitución es legal y se
    considera un empleo, pero “se mostró a favor” de aplicar en Cuba el
    enfoque de Suecia porque “convertirse en mercancía sexual quita derechos
    a las personas”, según reportó la agencia de noticias Inter Press Service.

    El Cenesex no respondió a las preguntas de el Nuevo Herald sobre la
    supuesta propuesta y remitió las preguntas a la Embajada de Cuba en
    Washington. La Embajada no respondió a los correos electrónicos de el
    Nuevo Herald.

    Amir Valle, autor del libro Habana Babilonia o Prostitutas en Cuba, una
    de las documentaciones más importantes sobre ese flagelo en la isla,
    dijo que desde 1993, cuando comenzó su investigación para el ensayo, la
    cual le tomó cinco años, ya los especialistas “asumían la tesis de
    penalizar al cliente como freno esencial al fenómeno, sin tener en
    cuenta que, en el caso cubano, cualquier solución pasa, en primer lugar,
    por el reconocimiento político de la existencia del flagelo”.

    “El gobierno cubano, aunque cuenta con toda la información y estudios de
    campo para posicionarse, jamás ha aceptado en realidad el alcance social
    del fenómeno”, dijo Valle, y añadió que el gobierno cubano no reconoce
    la proliferación de la prostitución en sus diversas manifestaciones –el
    “jineterismo” dirigido al turismo, la prostitución masculina o
    transexual o la creciente prostitución nacional.

    En este sentido, el Simposio podría considerarse un paso de avance, pues
    las discusiones abarcaron a los trabajadores sexuales masculinos, la
    censura sobre el tema en ámbitos académicos y la complejidad de abordar
    el tema de la prostitución “por los prejuicios morales y divergencias
    ideológicas”.

    La investigadora cubana Rosa Campoalegre, quien realizó una ponencia en
    el Simposio, resaltó en una entrevista con Inter Press Service “la
    audacia académica y ciudadana del simposio, al poner estos temas a
    debate con sus tensiones y diferentes enfoques”. Consultada por vía
    telefónica, Campoalegre no respondió a preguntas de el Nuevo Herald.

    En el Simposio y la subsiguiente Mesa Redonda también se discutió si la
    prostitución en Cuba es legal o no, llegando a la conclusión de que en
    la isla no se criminaliza a la persona que ejerce la prostitución, y que
    la legislación contempla en cambio el proxenetismo, la corrupción de
    menores o la pornografía.

    Sin embargo, Valle explicó que, si bien directamente en la isla no se
    condena el ejercicio de la prostitución, “en el actual Código [Penal]
    (reformado en 2011) se le trata penalmente, al incluirla como un “Estado
    Peligroso por conducta antisocial”.

    Las condenas por ejercer la prostitución en Cuba, explica Valle,
    incluyen “multas fuertes, si los acusados son de la provincia donde
    están ejerciendo”. De lo contrario, “se les envían a sus provincias de
    origen, y en los años finales del 1990 e inicios del siglo XXI se les
    internaba en prisiones de sistema abierto donde eran ‘reformados’ ”.
    Esos centros cerraron definitivamente entre el 2002 y el 2003, dijo Valle.

    Ted Henken, sociólogo, autor y profesor de Baruch College, opina que la
    sociedad cubana, que define como “machista-leninista”, no está lista
    para asumir una postura donde se penalice al cliente de la prostitución.

    Además, “la prostitución es parte del turismo”, dijo Henken, quien
    asegura que aunque la isla se ufane de haber erradicado la prostitución,
    apenas “está mejor escondida y los interesados saben cómo encontrarla”.

    Aunque siempre existió la prostitución en Cuba, la Revolución de 1959
    prohibió los negocios que involucraran el trabajo sexual. Sin embargo,
    tras el derrumbe del campo socialista en Europa del Este, a comienzo de
    la década de 1990 se desató una crisis económica en la isla que
    coincidió con la apertura al turismo internacional, resultando en la
    proliferación de la prostitución.

    Alberto Roque, un conocido activista por los derechos de la comunidad
    LGBTQ en la isla, dijo sobre el Simposio que la propuesta de penalizar
    al cliente de prostitución está aún en un nivel académico, pero que “las
    instituciones y la sociedad civil pueden influir” en que se llegue a la
    legislatura.

    Roque, quien es también médico y miembro del Partido Comunista, apoya la
    propuesta del Cenesex de penalizar al cliente, pero dijo a el Nuevo
    Herald que no basta con aprobar una ley mientras el pueblo “siga viendo
    a la prostituta como un antivalor”.

    “No creo que la gente esté lista para eso”, dijo Roque.

    SIGA A ABEL FERNANDEZ EN TWITTER: @ABELFGLEZ

    Source: Cuba contempla penalizar a los clientes de la prostitución | El
    Nuevo Herald –
    www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article135337014.html

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