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    Neocastrismo – dinastía tropical

    Neocastrismo: dinastía tropical
    A. SOSA / ANTONIO G. RODILES | La Habana | 15 Abr 2016 – 6:28 am.

    Los sistemas dictatoriales terminan por asumir el ejercicio público como
    una empresa privada. Nadie parece confiable para la elite, los vínculos
    familiares y personales resultan la unica garantía. Fidel Castro, el
    fundador de la dinastía castrista, en su larga estancia en el poder,
    acaparó los primeros puestos del país. Consistentemente trabajó para que
    su hermano menor Raúl fuera la segunda figura del régimen, su cartera
    sería la de Defensa, posición clave en la estructura del sistema.

    En 2006, cuando Castro I sufre de incapacidad, Castro II pasa a primer
    plano, y el régimen comienza a promocionarse como la obra de Fidel y
    Raúl. Este último se hace acompañar de altos oficiales, que le
    secundaron en la configuración del Segundo Frente durante marzo de
    1958. Sin embargo, el tiempo también se agota para él. Necesita dar paso
    a otros que sean capaces de mantener en pie el entramado. Y es ahí donde
    la familia resulta la garantía. Por ello, el mandato raulista se ha
    caracterizado por conceder visibilidad a la familia. Poco a poco, los
    vástagos del clan han pasado a desempeñar roles públicos en parcelas de
    poder.

    El último de ellos en alcanzar visibilidad ha sido el coronel del MININT
    Alejandro Castro Espín, hijo del dictador de turno. Con una tenue
    participación en la guerra de Angola, pasa durante el mandato del padre
    a asistente personal y jefe de la Comisión de Seguridad de la Asamblea
    del Poder Popular. Fue presentado en sociedad durante la Cumbre de las
    Américas. Desde entonces acompaña al padre en diferentes viajes al
    exterior, construyéndole así una imagen pública. En el ordenamiento del
    tránsito dinástico, los últimos pueden llegar a ser los primeros.

    Alejandro es el delfín del raulismo. Para que le sea entregado
    formalmente el poder, resulta necesario ir desplazando a toda una serie
    de figuras de larga trayectoria, a los cuales les debe resultar difícil
    aceptar órdenes de un advenedizo. Hemos visto la jubilación de muchos
    jerarcas, sobre todo militares, lo cual no solo obedece a la necesaria
    renovación, sino también a la estructuración de un equipo más dócil al
    heredero. Aunque probablemente este no ejercerá el poder desde la vida
    civil.

    Nadie puede saber, exactamente, cuál es la verdadera estrategia que se
    aplicará para mantener en pie el sistema. Por tanto, no resulta
    descartable el hecho de que una figura incolora a lo Díaz-Canel asuma el
    mando formal después de Raúl. El verdadero poder quedaría en la sombra,
    terminando de construirse un historial que permita al heredero
    posesionarse con las armas bajo su mando.

    El control de sectores vitales del país por parte de la familia no
    resulta nada oculto ni misterioso. Mariela Castro Espín, ha terminado
    designada primera sexóloga del país. Es una especie de “Primera Dama”,
    encargada del trabajo social a favor del sistema. Es miembro de
    la Asamblea Nacional del Poder Popular y toda su gestión se ha dirigido
    a encubrir y blanquear la responsabilidad del régimen por los tantos
    años de homofobia y represión en nombre de la denominada moral socialista.

    El desempeño de Mariela no solamente pretende presentar una cara liberal
    del sistema, puesto que el sexo significa un sector económico
    importante. La industria turística asociada al sexo parece despuntar en
    la realidad de la Isla, controlada por el Gobierno. En un pasado viaje a
    Holanda, la sexóloga valoró de manera muy positiva la prostitución. Esto
    contrasta con el discurso oficial durante todos estos años, que ha
    justificado el triunfo del régimen por la necesidad de erradicar
    el negocio del sexo como lacra del pasado.

    El primogénito del hermano mayor, Fidel Castro Díaz-Balart, luego de ser
    destituido de su cargo al frente del programa nuclear cubano, pasó un
    tiempo con un bajo perfil público. Resurgió recientemente, como una
    figura con autoridad dentro del Ministerio de Ciencia, Tecnología y
    Medio Ambiente, en específico en los sectores de la energía nuclear y
    la nanotecnología. El interés de Castro Díaz-Balart por la ciencia
    apunta al valor económico que puede representar la misma.

    El otro hijo del viejo Castro, Antonio Castro Soto del Valle, paso de
    ser un médico desconocido a dirigir la medicina deportiva. En la
    actualidad se desempeña como una autoridad en el béisbol. Los intereses
    del médico rebasan el marco del deporte nacional. El golf y la
    pesca también caen en la esfera de sus negocios. Tal vez en un futuro se
    convierta en el zar del deporte cubano, con lo que esto implica en
    términos de ganancias.

    Otro actor importante es Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, quien
    controla el grupo empresarial militar GAESA. El protagonismo de este
    hombre nace del matrimonio, hoy disuelto, con la hija mayor de Raúl
    Castro, Deborah. Se comenta que para lograr buenos resultados en los
    negocios en Cuba, es necesario estar en buenas con el señor. Los
    yernos también tienen su correspondiente cuota de poder en el reinado.

    El panorama nos muestra a una familia que se asume predispuesta
    genéticamente al poder. Dos factores serán necesarios en el escenario
    que desea construir. Primero, una oposición dócil, que acepte como
    válida la maniobra, o que al menos no resulte un reto incómodo. Segundo,
    una comunidad internacional dispuesta a aceptar a la pretendida elite,
    enmascarada en un supuesto ambiente de cambios y apertura.

    A partir del congreso del Partido Comunista que comienza mañana las
    piezas de este tablero serán movidas con más visibilidad. Lo que ocurra
    en los próximos meses dirá cómo se perfila esta confrontación entre el
    pueblo cubano y el clan de los Castro.

    Este artículo es de la autoría de Adrián Sosa y Antonio G. Rodiles.

    Source: Neocastrismo: dinastía tropical | Diario de Cuba –
    www.diariodecuba.com/cuba/1460582408_21662.html

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