Prostitution in Cuba
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Translate
EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish
Archives
Recent Comments

    Los cubanos ahogan la frustración en el alcohol y las drogas

    Los cubanos ahogan la frustración en el alcohol y las drogas
    Aunque el Gobierno de Raúl Castro amortigua y silencia el fenómeno de
    las drogas y el alcoholismo, su auge es preocupante. En Cuba, cualquier
    efemérides o acontecimiento es el pretexto perfecto para tomar un
    brebaje de tercera categoría que se vende como cerveza a granel.
    EL FRACASO DEL RÉGIMEN | 26 de Junio de 2015
    LA HABANA.- IVÁN GARCÍA
    Especial

    Cuando cae la noche en el barrio gris y marginal de Palo Cagao, en el
    municipio habanero de Marianao, a Yosbel le atrapa la angustia. Y el
    aburrimiento lo empuja a comprar metilfenidato [medicamento
    psicoestimulante] en un negocio clandestino de la zona.

    Nunca se ha cuestionado el efecto dañino de los sicotrópicos. Lo hacen
    sentir bien. “Me cambia el cuerpo. Luego uno se engancha. El vicio te
    vence. Y cada peso que me busco lo gasto en metil”, apunta sentado en el
    contén de una acera rota.

    Barriadas sin protección policial

    En estos distritos duros de La Habana, las patrullas policiales no son
    frecuentes. Las calles destruidas, oscuras y a medio asfaltar no son
    sitios para turistas.

    “Cualquier cosa provoca una bronca. En estas barriadas, la promiscuidad
    es habitual. La gente está cansada de todo. Aburrida de lo mismo. De no
    tener futuro. De saber que siempre van a ser unos muertos de hambre. No
    sé, son tantas cosas que no puedo definir. El caso es que cuando te cae
    un menudo en el bolsillo, el primer sitio que se visita es un bar o ir a
    comprar pastillas para ‘volar’”, comenta Yosbel.

    El metilfenidato le provoca una sensación de lucidez y elocuencia. “Me
    siento rico. La muela (hablar) se me desata. Le descargo el vuele a una
    jevita (chica) o a un socio tan aburrido como yo”, señala con una
    sonrisa lánguida.

    Aunque el Gobierno de Raúl Castro amortigua y silencia el fenómeno de
    las drogas y el alcoholismo, su auge es preocupante. En Cuba, cualquier
    efemérides o acontecimiento es el pretexto perfecto para tomar un
    brebaje de tercera categoría que se vende como cerveza a granel.

    Evadir la realidad

    Las drogas no son una excentricidad. Carlos, sociólogo, dice que muchos
    jóvenes mayores de 16 años ya han probado la marihuana o sicotrópicos.

    “Si fuese algo raro no existirían clínicas en todos los municipios de la
    capital para atender alcohólicos y drogadictos. Se piensa que solo en la
    farándula, a nivel de artistas, músicos, intelectuales y gente con
    billete se mueve el furor por la cocaína o la marihuana importada. Pero
    entre los adolescentes de matrimonios disfuncionales, jóvenes- y no tan
    jóvenes- que viven en barrios pobres, enajenarse es cotidiano”.

    Según el sociólogo, se ha estructurado una respuesta gubernamental para
    atender esos casos. “Pero al tener escasa publicidad, es desconocido por
    las personas adictas. También subsiste el temor de confesar que son
    drogadictos, pues muchos creen que pueden ser enjuiciados”.

    Adriano, trabajador por cuenta propia, tuvo que ser ingresado en una
    sala del hospital siquiátrico conocido como Mazorra, para recibir
    tratamiento médico por el uso continuado de marihuana y alcohol.

    “Reconozco que estoy enfermo”

    “Yo tenía un negocio de vender ropas. Todo el dinero que ganaba lo
    gastaba en yerba y ron. La que armaba en mi casa cuando estaba
    ‘arrebatado’ era de apaga y vamos. Mi madre me ingresó en Mazorra. Ahora
    reconozco que estoy enfermo. Es el primer paso, reconocerse adicto. En
    las charlas colectivas hay casos muy duros. Gente que intentó asesinar a
    sus padres por no tener dinero para comprar bebida o drogas. Limpiarse
    depende de sí mismo. Pero con el montón de problemas existentes en Cuba,
    cualquiera puede recaer”, confiesa.

    A pesar de los precios prohibitivos, se ha producido una escalada en el
    uso de drogas y sicotrópicos. Un gramo de cocaína, altamente adulterada,
    puede costar entre 60 y 80 pesos convertibles.

    El metilfenidato en polvo se vende a 2 cuc el gramo. Sicotrópicos como
    Parkisonil se ofertan en La Habana subterránea a 25 pesos la pastilla,
    dependiendo si es blanca o roja. La marihuana criolla se expende a 25 ó
    30 pesos el cigarrillo. La importada, conocida como ‘yuma’, a 120.

    Los llamativos nombres callejeros

    En el argot callejero, la yerba tiene motes llamativos: la patá de
    King-Kong, submarino amarillo o se acabó el abuso. El ron casero,
    destilado con excremento de vaca y carbón industrial es conocido como
    bájate el blúmer, vírate al revés o anestesia pa’l dragón.

    Medio litro de ron infame cuesta 10 pesos. Es el trago habitual de
    mendigos, lunáticos y olvidados. La marihuana criolla se fuma para
    evadirse de la realidad, como complemento en una juerga con prostitutas
    o por puro vicio.

    En el mes de mayo, la prensa oficial informaba del decomiso de 14 fincas
    entregadas en usufructo o de propiedad privada en Sancti Spíritus. En el
    municipio de Taguasco se encontraron 453.252 semillas de marihuana, 433
    plantas y 395 tallos podados.

    Un operativo similar fue llevado a cabo por la Sección Antidrogas del
    Ministerio del Interior, en la zona Hoyos de Mursulí, en Banao, Sancti
    Spíritus. Fueron apresados dos ciudadanos naturales de la provincia de
    Santiago de Cuba, quienes le habían comprado ilegalmente la finca a un
    campesino de la Cooperativa de Créditos y Servicios Ramón Pando Ferrer.

    En una de las fincas confiscadas, se ocultaban 6. 612 simientes de
    marihuana. Existen pescadores furtivos y vecinos de poblados costeros
    que venden los alijos de drogas que recalan en Cuba.

    “Con una sola paca que vendas, resuelves tus penurias. Gente que se
    dedica al negocio en La Habana te puede dar hasta 80.000 cuc por la
    paca. Se rumora que policías y militares corruptos también se dedican al
    giro, pues cuando la ocupan no incineran toda la droga”, apunta un
    residente de un pueblo de la costa habanera.

    Mientras el consumo de alcohol, sicotrópicos y drogas crece en flecha,
    los medios oficiales hacen mutis. Manejar con discreción un flagelo que
    asola al mundo no es la solución mágica. En el caso de la isla tiene
    tintes políticos. Significaría reconocer el fracaso del sistema.

    Source: Los cubanos ahogan la frustración en el alcohol y las drogas ::
    Diario las Americas :: Cuba –
    http://www.diariolasamericas.com/4847_cuba/3186618_cuba-corrupcion-reformas-economicas-jineteras-cuba-drogas-alcohol.html

    Tags:

    Print Friendly

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *