Prostitution in Cuba
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    Cerdos y barcos de guerra

    Cerdos y barcos de guerra
    marzo 19, 2015 2:55 am·

    Cuba actualidad, Santos Suárez, La Habana, (PD) Un cable de la
    Associates Press (AP) –que debiera llamarse más bien Disociated Press-
    fechado el pasado 4 de marzo, nos cuenta entre edulcorados y
    esperanzados párrafos, el periplo de 90 representantes del sector
    agrícola estadounidense por varias cooperativas agrícolas cubanas.

    Las visitas y reuniones en cooperativas agrícolas con autoridades y
    campesinos cubanos concluyeron después de tres días. La razón
    fundamental –y no hacía falta que la AP lo esclareciera- fue tener
    elementos para cabildear en Washington sobre la necesidad de poner fin
    al embargo. En otras palabras, hacer negocios a toda costa.
    Convirtiéndose de hecho este grupo en un activo misionero del gobierno
    cubano.

    El reportero de AP, otro cubanólogo ignorante de los hechos pasados y
    presentes, experto nadador fuera del agua como la mayoría de estos
    especialistas, lleno de un contagioso optimismo –dirigido a los
    estadounidenses, of course- teorizó sobre “el crecimiento de la
    agricultura en Cuba”.

    Según este Mr., “el sector de la economía cubana que tiene lazos más
    profundos con Estados Unidos es el de la agricultura”.

    Se apoya en un remoto pasado en el que Cuba vendía a la nación norteña,
    azúcar, tabaco, y cítricos e importaba “mucho arroz” (cita textual).
    Solo demuestra su escaso nivel de información.

    Efectivamente, en ese remoto pasado se importaba mucho arroz de Estados
    Unidos. No hacía falta. Bien recuerdo que cuando era muchacho, al menos
    en mi casa, el arroz que se consumía era el producido en esta feraz
    tierra. Hasta recuerdo las marcas: El Gallo y Gloria. Esta última tenía
    5 grandes almacenes que daban al frente por la calle Cristina entre San
    Felipe y Fernandina, a 300 metros del mercado conocido por los viejos
    habaneros como la Plaza de Cuatro Caminos.

    Todos aquellos que se movían en los ómnibus de las rutas 2 y 4 para ir a
    La Habana o el Vedado desde la barriada de La Víbora, en el antiguo
    Arroyo Apolo, recordarán estos almacenes pintados de blanco con un gran
    letrero de Arroz Gloria

    No perderé tiempo en recordar aquellos alimentos que se importaban de
    los Estados Unidos, pero es necesario poner en claro los muchos
    productos producidos en Cuba incluso hasta en los primeros años de
    revolución. Esto se puede corroborar en los índices de la FAO de
    aquellos años, la publicidad en las guías telefónicas del propio año
    1959 y hasta en un libro publicado recientemente en La Habana, Las
    Empresas en Cuba-1958. A pesar de sus seiscientas y tantas páginas, en
    el renglón alimenticio, al menos en la industria láctea y derivados,
    solo aparecen dos compañías en La Habana, La Lechera y Supermilk,
    soslayando las dos más grandes que le seguían, Santa Beatriz y El
    Lucero, sin contar que no aparecen otras 10 más que distribuían la leche
    a 20 centavos el litro por toda la ciudad.

    Continúa el artículo especulando sobre la futura importación de equipos
    agrícolas de EU o la asesoría de expertos estadounidenses que ayudarían
    a mejorar los niveles de producción y asimismo la exportación de
    productos cubanos hacia ese país

    Evidentemente la ignorancia sigue matando los pueblos y a “algunos
    periodistas forasteros”, porque si hablamos de importaciones y asesoría
    extranjera podríamos citar también la de varias naciones europeas y
    asiáticas en estos pasados 56 años, con las que se mantuvieron
    relaciones comerciales y nunca hubo bloqueo.

    ¿De donde eran los tractores Picolinos, las vacas Rosafé Signe, los
    barcos de la flota pesquera de altura que una vez poseyó Cuba, la flota
    Camaronera, los equipos de riego, el café Caturra del cordón de La
    Habana, André Voisin?

    ¿Qué pasó? ¿Por qué no se desarrolló la agricultura? ¿Por qué
    desapareció la flota pesquera? ¿Por qué desparecieron 70 centrales
    azucareros? ¿Cuánto más hay que argumentar lo que ya se sabe?

    El sistema no funciona. Ni funcionó con toda esa asesoría que tuvimos de
    esos países capitalistas y que puede consultarse en los viejos
    periódicos Granma. Tampoco funcionará con asesoría estadounidense o de
    una adelantada civilización extraterrestre mientras no cambie la
    mentalidad, aunque haya dicho en alguna ocasión el propio Raúl Castro:
    “O cambiamos o nos hundimos.

    ¿De qué sueño habla el articulista cuando argumenta que los agricultores
    estadounidenses piensan alcanzar los 3,000 millones en el comercio con
    la isla si la economía cubana mejora?

    Se habla en este artículo de una sola cooperativa visitada por estos
    cabilderos, la Primero de Mayo, en las afueras de La Habana, que
    suministra el 30 % a los agro-mercados de esta región a “precios de
    oferta y demanda”.

    Otro disparate del experto que repite lo que le dicen sin cubrir estos
    mercados y ver lo que en realidad sucede.

    En esos los precios son de ordeno y mando, no de oferta y demanda. Un
    producto cuesta $1 cubano hoy, dentro de tres días $2 sin aumentar o
    disminuir en los 100 céntimos que contiene cualquier moneda en el mundo.

    Esa es la verdadera causa del malestar en la población cubana. Algo que
    nunca dice la sección del NTV Cuba-Dice.

    En otra parte del artículo se habla de los 300 millones que Cuba empleó
    el año pasado para comprar alimentos. No tengo la cifra de lo que ha
    gastado Cuba en los EU desde los tiempos de George Bush Jr en que
    comenzó este comercio bloqueado. El bloqueo aquí consiste en que hay que
    pagar en cash, vaya Ud a saber por qué.

    La dieta del “cubano común” según el humorista Pánfilo de la TV es
    arroz, frijoles, huevos, croquetas Prodal y cuando se puede, carne de
    puerco a $40 pesos cubanos la libra y, alguna que otra vez cuando se
    dispone de CUC el picadillo de pavo Made in USA a $1.10, cuya calidad no
    es la misma de antes, o el pollo congelado que cuesta según el peso en
    la balanza. A propósito, ¿dónde va a parar el resto del animal, porque
    solo venden muslo con encuentro?

    ¿Dónde van a parar el resto de los alimentos que se compran en USA? ¿Se
    gastan 300 millones en pavo, pollo, cereales y confituras?

    Los párrafos más originales de este artículo son las declaraciones de la
    “misteresa” Stephanie Robinson, directora de marketing del Departamento
    de Agricultura del estado de Virginia y una de los 90 cabilderos, quien
    expresó:“Hemos estado aquí y aquí queremos quedarnos” (?)

    Otro destacado Mr. del grupo, ex Secretario de Agricultura en el
    gobierno de Ronald Reagan -¡quién lo iba a decir!-, John Block, se
    mostró muy interesado en la cría de cerdos ya que también se dedica a
    eso en su natal Illinois.

    Y no recuerdo por qué mecanismo de asociación mental de que se habla en
    Psicología me vino a la mente una película japonesa exhibida en Cuba en
    1967, Cerdos y barcos de Guerra, que trataba de los negocios de la mafia
    japonesa (Yakusa) de suministro de carne de cerdo y prostitutas a las
    bases de la marina de Estados Unidos en Japón.

    Quizás sea por la cantidad de jineteras que hay actualmente en Cuba, los
    rosaditos puerquitos de la cooperativa, la base yankee que todavía se
    mantiene en Guantánamo y los pocos escrúpulos de los personajes de todas
    las latitudes que vienen a hacer dinero a cualquier costo en Cuba.

    Para Cuba actualidad: glofran864@gmail.com

    Source: Cerdos y barcos de guerra | Primavera Digital –
    http://primaveradigital.net/cerdos-y-barcos-de-guerra/

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